Canciones de amor para Viruta 

En Porco Rex Indio abrió su corazón y dedicó una canción a la compañera de su vida. En su DVD «Indio en concierto», mientras interpreta este tema, las cámaras por primera vez enfocaron a Virginia.

Autor: Redondos Subtitulados, 25 de julio de 2018

«Dedicado a Nano y Alejo con excepción de ‘Y mientras tanto el sol se muere’ que es una canción de amor para Viruta».

Con esas palabras, escritas en el librito que contiene su segundo disco solista llamado «Porco Rex», Carlos Solari nos revela que esa canción está dedicada a su esposa Virginia.

Al presentar «Porco Rex» el Indio lo definió como «un disco conceptual, muy personal. Habla del deseo, del amor, la traición y la muerte… me di cuenta (que es conceptual) una vez que lo escuché terminado. Hay una unidad… El disco está dedicado a dos amigos, Nano y Alejo, que hacía mucho tiempo que no veía y que me enteré que murieron… y hay una canción que le debía a Virginia, Y mientras tanto el sol se muere…: quería dedicarle una canción que estuviera a la altura de la calidad de su amor…» (fuente)

«Quería dedicarle una canción que estuviera a la altura de la calidad de su amor». Y lo logró.

En un acto de extrema humildad, el Indio opinó que «en general, mis letras no son muy felices, pero bueno, contra lo que aparenta la materia que hay en el álbum, todo pivota alrededor de una canción de amor, que es genuina y que se la dediqué a mi compañera: «Y mientras tanto el sol se muere». Sinceramente tengo la suerte de disfrutar del amor y lo que veo hoy en día es que el amor está siendo desacreditado, ridiculizado permanentemente, como si fuera algo malo o una tontera inexistente, qué se yo… entonces, creo que no está de más que alguien que no lo ve de esa manera agregue a toda la información que hay, un álbum que gira en torno a una canción de amor.» (fuente)

Y agrega: «…pero esa canción en particular habla de alguien que marca la intención de encontrarse con otra persona aún después de la muerte, alguien que no tiene una religión efectiva que lo ampare, pero aún así dice ‘te voy a buscar y te voy a encontrar, en la inmensidad, en la oscuridad’. Uno no vuelve virgen del amor. Creo que debe haber una sola oportunidad de enamorarse en la vida, hablando de algo que va más allá del enamoramiento circunstancial, cuando uno encuentra la necesidad de compartir la intimidad más profunda con una persona sin la cual la vida no tiene mucho significado…»

Creer o reventar -escribe el periodista que lo entrevistaba- Indio no termina de cerrar la frase y Virginia, su compañera y madre de su hijo Bruno, irrumpe en el estudio con café, agua, medialunas y una sonrisa plena. «Gracias… ¿te acordás de comprarme eso que necesito?, estoy como si tuviera un dedo apretándome el cerebro con esta muela.»

«Y mientras tanto el sol se muere» no es un tema críptico o difícil de entender. En esta poesía, Solari abre su corazón y con sinceridad homenajea a la mujer de su vida, a la que le dio un hijo, a la que lo acompañó y lo bancó durante gran parte de su existencia.
Es la declaración de amor de un tipo que se ve grande, que es consciente de la finitud de la vida, que no sabe bien que hay después de la muerte, pero si hubiera algún tipo de existencia, si hubiera un más allá, hará todo lo posible por encontrarla para transcurrir su eternidad junto a esta mujer. «Y si dios queda en nada o no existe te amaré mucho más», aclara de forma casi caprichosa.
Las guitarras de Gaspar y Baltazar sostienen la melodía que nos traslada a una especie de limbo en el que imaginamos un ser que sin presencia física en este mundo se niega a abandonar su sentimiento más genuino.

Anuncios