Crímenes yugulares

En un manuscrito inédito que formó parte de la muestra «Indio en la Biblioteca Nacional» aparece una frase que tiempo después le sirvió de inspiración para una de sus canciones. También hay referencias a Evita, al estado de las cárceles, a la injusticia de las leyes y su preocupación por el derecho informático.

Autor: Redondos Subtitulados, lunes 12 de noviembre de 2018

La muestra Indio en la Biblioteca fue una exposición de obras inéditas de Indio Solari, que se desarrolló a principios de 2015 dentro de la Biblioteca Nacional. Allí se expusieron manuscritos, dibujos, pinturas, discos, libros, ropa y accesorios del artista. Fue una iniciativa muy interesante, llevada a cabo por la administración de la Biblioteca Nacional de aquel entonces, que nos permitió acercarnos a la persona detrás del artista.

Entre los manuscritos que se expusieron nos llamó la atención uno titulado «Crímenes yugulares», que apareció junto a las letras de sus principales canciones ricoteras. La inclusión de ese texto entre los manuscritos quizá obedezca a un error, porque no es específicamente la letra de un tema, sino un conjunto de pensamientos y referencias que, como veremos a continuación, seguramente lo inspiraron para componer alguna canción, para titularla, o para agregarle alguna idea.

Este manuscrito evidentemente forma parte de El delito americano, el conjunto de apuntes que Indio Solari viene acumulando desde hace décadas en cuadernos y carpetas. Allí anota cualquier idea, referencia o pensamiento que le resulta interesante o inspirador. No está de más recordar para los que no lo sepan que algunos de esos textos fueron seleccionados por el Indio, y formaron parte del libro «Escenas del delito americano».

Lo primero que nos llamó la atención de este manuscrito es su título: Crímenes yugulares.  Seguramente a nadie se le habrá escapado que una de las canciones de Luzbelito se llamó Rock yugular. En el blog Esa vieja cultura frita interpretan que ese rock era «yugular» ya que saltaba directo al nudo de la cuestión, «va a los bifes, directo a la yugular», explican. Las frases o razonamientos incluidos en este texto inédito comparten esa característica.

La primera de las frases que se lee corresponde a Mark Twain, incluida en el libro «De La tragedia de Wilson Cabezahueca». El Indio transcribió:

«Adán era hombre, eso lo explica todo; no deseó la manzana por la manzana en sí sino porque estaba prohibida. El error consistió en no prohibirle la serpiente, pues entonces se la habría comido”. 

Esa referencia a un clásico de la literatura universal le sirvió de inspiración para una de las estrofas de la canción Fanfarria del cabrío, track número 4 de Luzbelito:

Le prohibieron la manzana
solo entonces la mordió
la manzana no importaba
nada más la prohibición.

La segunda frase que anotó en Crímenes Yugulares pertenece al poeta griego Solón, y pese a que la expresó hace 2500 años sigue reflejando una realidad: «Las leyes son como telarañas, detienen lo débil y  son deshechas y traspasadas por lo fuerte y lo poderoso.” En nuestro país la idea reaparece en la voz del Martín Fierro, e indirectamente en casi todas las canciones que escribió Solari a lo largo de su trayectoria, pues la crítica al poder y las consecuencias que produce en los más desprotegidos su ejercicio indiscriminado es una constante de su obra.

En varios reportajes Solari confesó su admiración por Evita. En su disco «El ruiseñor, el amor y la muerte» (2018) homenajeó a las personas que lo inspiraron a lo largo de su vida y una de esas personas fue Eva Peron. Una bella foto en blanco y negro la recuerda entre las páginas de El ruiseñor. La tercera frase incluida en el texto Crímenes Yugulares parece una referencia a Evita, y en especial al triste periplo de su cadáver: «Ella no es ese cadáver embalsamado que ha recorrido medio mundo sufriendo las más extrañas vicisitudes». El Indio no menciona a Evita y es imposible no recordar el grandioso cuento de Rodolfo Walsh titulado casualmente (o no) «Esa mujer», que relata un encuentro entre un periodista y un siniestro coronel que aparentemente conoce el paradero del cuerpo de Eva. Probablemente sea el mejor cuento que se escribió en nuestro país, no deberían dejar de leerlo. En internet lo van a encontrar.
También pueden leer la novela «Santa Evita» que entre ficción y realidad detalla el tétrico recorrido que siguió el cuerpo de Evita.

Luego Solari escribe «Infografía» y debajo algunos apuntes sobre tecnología: «El programa informático es la obra artística en potencia (protegido por leyes de copyright), mientras que su imagen en pantalla o impresa es la obra en presencia«. Estamos hablando de un texto escrito a mediados de la década del 90, cuando la informática comenzaba a abrirse camino en los hogares, y el interés de Solari por esos temas quedó más que demostrado no solo en los reportajes que daba por aquel entonces, sino en el arte y en las letras de sus siguientes discos Último bondi a Finisterre y Momo Sampler. En ese contexto es entendible la referencia.

Luego escribe el Indio: «Recorriendo el camino de un loco«, y debajo, para cerrar la página, vuelca otro de los pensamientos recurrentes en su obra: «¿Vamos a seguir viendo ese drama doloroso de las cárceles (inentendible)«. Lamentablemente no entendemos las últimas palabras que completan el razonamiento.

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