El viaje lunático de Skay

Skay vuelve a Córdoba para presentar un disco que, al día de hoy, está en gateras. Se trata de “Luna hueca”, que reincide en resonancias de medio oriente y tiene una mayor presencia de guitarras acústicas.

Autor: Diario La Voz, 4 de agosto de 2013. Por Germán Arrascaeta

Skay vive ese limbo típico de previa de salida de disco. La edición de Luna hueca, su nueva aventura solista, está estacionada entre la imprenta y la reproducción a partir del máster, mientras en YouTube se pueden oír algunos temas adelantados en vivo. Esa situación, viral e inmanejable, lo mantiene fastidioso al ex guitarrista de Los Redondos. «Se escuchan para el orto. Preferiría que escuches las versiones de estudio porque es la única manera de interpretar la intención de cada tema», expresa, al tiempo que admite un molesto cosquilleo por no tener el control. «Es que sé lo que puede dar cada creación en otro contexto. Con el sonido debilitado, no se entienden los arreglos que uno se esmeró en crear. Pero es así, nada se puede hacer», se resigna.

-¿Te pasa eso con los discos viejos?
-A veces. En muy pocos casos, en realidad. Desde que soy solista, como el productor soy yo, pienso en cosas que podrían haberse mejorado. Pero no reniego demasiado.

Nada garantiza que el disco vea la luz antes del concierto que Skay tiene programado en Plaza de la Música, el próximo sábado 10 de agosto. Cualquiera sea el caso, resultará indisimulable que este legendario de modos austeros tiene cierta fijación con la luna. Luna de Fez fue el tema más resonante de ¿Dónde vas?, la obra precedente, y Luna hueca es el título de la que está al caer. ¿Pasará noches enteras Skay contemplando al sugerente astro? «Siempre ha sido fascinante para todos la luna, por el fulgor con el que cuenta para desafiar a la oscuridad. Luna hueca refiere a la de los lunáticos, a la de los desvelados, a la de los poetas, a la de los enamorados. Hueca porque de, alguna manera, esconde muchos secretos. En ella se potencia la magia, anida el misterio», contesta el hombre enrolado como Eduardo Beilinson, y apodado como Skay por la artista plástica Marta Minujín en los ’70, cuando el desafío consistía en la búsqueda de un modo de vida alternativo a la disyuntiva «patria o muerte».

Skay confiesa no conocer Luna cautiva, de Chango Rodríguez, pero una vez que escucha su historia durante esta charla, confirma su visión de la respuesta anterior: «El brillo lunar tiene mucho de heroico, si te ponés a pensar».

La obra del violero devenido en cantante acusa recibo de un movimiento de acción y reacción entre sus viajes con destinos exóticos y sus posteriores trabajos en estudio. Marruecos, de alguna manera, se impuso conceptualmente en ¿Dónde vas? Ahora, según trascendió, se ha filtrado la vibración conseguida en una travesía por Turquía. «Para este disco fue al revés _corrige_, terminé el disco y recién fui a Turquía. Igual, terminé confirmando ciertas cosas que habían sido insinuadas a la hora de grabar. Porque yo tengo esa veta ‘medio oriente’ a nivel escalas y melodías. El viaje casi confirmó la vibra general».

«Todo me resultó fascinante –agrega–. Es otra cultura y es preciso abrir cabeza y corazón para entender. Cuando cantan desde las mezquitas cinco veces al día, se generan momentos hipnóticos. Fuimos al interior, incluso, a Capadoccia, una región que te hace pensar que el planeta es un delirio».

Skay siempre invita a ser tolerante con otras culturas. Y lo hace aún cuando se le puede observar que, por ejemplo, los musulmanes tienen costumbres que cercenan gravemente los derechos de la mujer. «Es una cultura que está regida por otros parámetros. Por otro lado, tenemos que ver qué pasó con la mujer en occidente: se la ha llevado a una degradación extrema, que la ha convertido en un pedazo de carne para consumir según la voracidad del espectador o cliente. En esas culturas no existe ese nivel de humillación. La mujer es un sostén familiar y la encargada de sostener las tradiciones. Y está lo que vos apuntás, claro».

«Lo que yo siempre sugiero es tener un poco de apertura y no caer en el facilismo de juzgar por juzgar. Invito a la tolerancia. Sólo hay que entender que hay gente que vive con otros valores y con otro tipo de marcas culturales», complementa.

Y así como se interesa por las especificidades de la cultura de medio oriente, Skay asegura tener regulares vacilaciones teológicas. En el disco por venir está el tema La fiesta del karma para corroborarlo, donde canta «a veces no sé si fue el diablo, si fue Dios». «Te diría que casi siempre tengo esa cavilación. Y sobre todo, cuando percibo que el mundo es una especie de infierno indomable que te obliga a pensar por qué estamos acá, para qué», señala.

-¿Cuál es el detalle de producción de «Luna hueca»?
-No me resulta fácil hacer ese análisis, pero puedo rescatar que hay muchas guitarras acústicas. En los últimos tiempos me doy el gusto de laburar mucho en el estudio. Quiero decir, voy con una idea bastante resuelta, pero en el estudio la vuelvo a llevar a foja cero. Algunas prosperan de acuerdo al plan original, otras van mutando y otras tantas se caen. Empecé a respetar a los replanteos permanentes, a esa experimentación que me permiten llegar a lugares insospechados. En ese proceso, fluyó el uso de la acústica.

-En anteriores oportunidades, me blanqueaste cuáles eran los guitarristas eléctricos de tu agrado. ¿Quiénes son los que mejor manejan el tránsito de eléctrica a acústica? ¿Jimmy Page?
-También pondría en primer lugar a Page, pero hay varios que rescato. Mark Knopfler, Ry Cooder, por las cosas que hacen con el slide… Más que el virtuosismo, me cautiva la sonoridad que puede lograrse con una acústica. Hay algo de la cercanía al corazón que se desprende de la interpretación con una acústica. La guitarra eléctrica es más prepotente.

Skay ofreció esta entrevista el mismo día que Indio Solari decidió trasladar su show mendocino de septiembre de estadio para 50 mil a hipódromo para 100 mil. No hay referencia alguna a su ex compañero. Por un lado, porque el cronista no la solicita, dado que, por elevación, entre ellos ya se dijeron todo lo que tenían para decirse. Y por otro, porque ya está más que claro que Skay disfruta más la escala intermedia que la mastodónica. «Las cosas grandes impactan por su propia magnitud, pero el hecho artístico está más vinculado a lo intimista. Sin fuegos de artificio, aparece el arte más puro, el corazón descarnado, la tensión entre intérprete y escucha», analiza.

-¿Creés que al arte de Los Redondos se lo comió la escala faraónica?
-Y sí, casi siempre. Uno es testigo de lo que puede significar un tema en un contexto íntimo, el de una sala de ensayo, sin ir más lejos. Sabés lo que un tema promete o a lo que te lleva. En otras dimensiones, el juego es otro y las sutilezas se pierden entre la euforia.

-Entonces, queda claro que la expectativa popular en relación a un disco no te pesa, que hacés valer tu autonomía.
-Siempre me guío con lo que me pasa a mí, no presto atención a la opinión de afuera. Van apareciendo las canciones y ellas me van guiando. No conozco otro modo.

-Ni hablar de cortes de difusión. Porque tanto «La fuerza del karma» como «El redentor secreto» podrían funcionar como «temas de punta».
-En un disco las canciones se completan unas con otras, esa es mi posición. Yo no aislaría a un tema de otro, pero entiendo que otros lo hagan. Prefiero que cada uno encuentre el tema con el que jugar.

-Definitivamente, sos una rara avis en el rock de acá. ¿Así te ves?
-Diría que soy un músico que, en un momento, tomó caminos convencionales.

-¿Y ahora?
Ahora soy más aventurero.

El show. Skay adelantará Luna hueca, su nuevo disco, el sábado 10 de agosto en Plaza de la Música. Viene con su habitual banda de acompañamiento, ahora rebautizada Los Fakires. Anticipadas a $ 150 en Edén (Obispo Trejo 15) y Tiendas Vesta de Dinosaurio Mall.

Aniversario redondo
Este domingo se cumplen un nuevo aniversario del último show oficial de los Redondos, nada menos que en el estadio Kempes (sábado 4 de agosto de 2011, en el ese momento Chateau Carreras). Más info en este completo informe de VOS al cumplirse 10 años de histórico concierto.

Anuncios