La oscuridad

LETRA

Me acerco a vos…
Pedís que no mire hacia atrás
El equipaje pesará menos que
la última vez

Ni se quejó
Yo hice lo que vine a hacer
En busca de su sombra fui
(me cobré sin piedad)

La oscuridad cubre toda la ciudad
Vos fuiste la derrota que mi alma no soportó

Ya están aquí los vi
Fantasmas de juventud
Llegan para despedirse de mí

Yo sé, dejé jirones de mi vida aquí
Mi cautelosa libertad, mi risa infiel

Habrá después? A todo vos te resignás
Alguna recaída y poco que recordar

Que tonto fuí!
La vida se empobrece así
Perdí todo lo que antes fui
Truena un cielo sin luz

Ya están aquí los vi
Fantasmas de juventud
Llegan para despedirse de mí

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Le sigue La oscuridad.

Una letra donde se mezclan fantasmas personales, como la fantasía de regresar a la ciudad donde te formaste y encontrar tan sólo los fantasmas de tu niñez. El narrador de la canción decide que no se va a quedar ahí, porque volvió por nostalgia y nada más… Claro, también lo acechan otras cosas que no tiene ganas de tolerar.

Desde la maqueta usaste la voz ya grabada de una italiana que decía: Me avicino, me avicino… Vos tradujiste esas palabras —para que Luciana las grabase— como: Me acerco, me acerco… Esa voz pregrabada te dio un tema sobre el que hablar. Y así, el que terminó avecinándose a la ciudad de los orígenes fuiste vos.

Muchas veces te cruzás con algo que dispara ideas. ¿Te acordás de esa cabeza grabadora que inventó un argentino y usaron tanto los Pink Floyd como Gieco y Santaolalla en De Ushuaia a La Quiaca? A veces hay sonidos que te ayudan a generar una atmósfera. Yo los uso como si estuviese haciendo una película.

Son disparadores, como te gusta explicar; en este caso, una palabra que determinó lo que habría de venir.

El tipo del que habla la canción se está yendo, como que hay quilombo. No fue a vengarse pero sí a cobrarse una deuda. Por un lado ama a alguien, esa persona a la que define como la derrota que mi alma no soportó; pero por el otro fue a cobrarse una lonja de carne, al mejor estilo de El mercader de Venecia, y parece que lo logra. Por lo demás, añora lo que ya no existe: se encuentra con la minita esa, con los fantasmas que acuden a despedirse…

Indio Solari en conversaciones con Marcelo Figueras. Este texto forma parte del capítulo 26 del libro autobiográfico Recuerdos que mienten un poco (Bs. As, 1era. edición, Editorial Sudamericana, 2019).

«Me aproximo… me aproximo… me aproximo… me aproximo… me aproximo… soy muy, muy»

Se escuchan pasos y una voz femenina anuncia su acercamiento. ¿En esta canción Solari nos dejará, quizá, una referencia a la temida y vieja cosechera?

La sensual voz femenina que se escucha corresponde a Luciana Palacios, una de las coristas de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado.

En La oscuridad, el narrador regresa a una ciudad que no visitaba desde hacía tiempo para cobrarse una deuda y ser asaltado por otros fantasmas, los de su juventud, que acuden a despedirse.

(…)

En el mismo sentido interpreto la alusión al discurso final de Eva Perón que contiene La oscuridad: “Dejé jirones de mi vida aquí”, dice Solari. “Y aunque deje en el camino jirones de mi vida, yo sé que ustedes recogerán mi nombre y lo llevarán como bandera a la victoria”, dijo Eva en el ’51. ¿Cita deliberada o eco inconsciente? No se lo pregunté aún; se lo preguntaré a sabiendas de que ninguna respuesta alterará la interpretación. Hasta el día de hoy no había percibido cuán determinante ha sido el discurso de Eva —con su defensa del nombre como blasón del honor y su reivindicación de las banderas— sobre la escritura del Indio.

«Un gran remedio para un gran mal». Marcelo Figueras para «El cohete a la luna», 28 de julio de 2018

En la letra de esta canción Solari incluyó una referencia a Evita. La frase Yo sé, dejé jirones de mi vida aquí sin dudas remite al último discurso que brindó Eva, aquel recordado 17 de octubre de 1951. Evita estaba enferma, sabía que la muerte la estaba esperando, y se despidió de su querido pueblo con un mensaje lleno de optimismo, en el que también los comprometía  a continuar con la lucha:

Yo no quise ni quiero nada para mí. Mi gloria es y será siempre el escudo de Perón y la bandera de mi pueblo y aunque deje en el camino jirones de mi vida, yo sé que ustedes recogerán mi nombre y lo llevarán como bandera a la victoria. Yo sé que Dios está con nosotros, porque está con los humildes y desprecia la soberbia de la oligarquía. Por eso, la victoria será nuestra. Tendremos que alcanzarla tarde o temprano, cueste lo que cueste y caiga quien caiga.

INGENIERÍA Y TAMBORES: Don Martin
GUITARRAS: Gaspar y Baltasar
BAJO: Fernando «Muchacho» Nale
VOCES: Protoplasman-Deborah y Luciana
SAXOS: Nattycombo Colombo
TROMPETAS: Tallarita le Fou
CORO ANARCO-PONTIFICIO: Marcello Raiter-Ax-Gustavo Cielo
Don Martin-Protoplasman-Culito
Deborah-Luciana

Y EL APORTE EXCEPCIONAL DE LA SOPRANO INTERNACIONAL
Rosie de Jardin

PIEDAD Y MÁS PIEDAD: Big Klaus

MÚSICA, LETRAS, PRODUCCIÓN ARTÍSTICA Y ALGÚN QUE OTRO RUIDO: por Protoplasman

ARTE DE TAPA:
Idea original: Protoplasman
Realización: Adrián Marzano

Grabado, mezclado y masterizado en Luzbola.
LUZBOLA©2018

Versiones en vivo, covers, rarezas:

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