La piba de Blockbuster

LETRA

Hospitalaria y cordial
lo hizo más de una vez en el sofá más duro.

La arropa un suéter que hace tiempo ya
le queda muy chico (¡le queda tan bien!)
Juega acostada sobre el piso frío del solitario local.

Su mami es una Miss del año setenta y seis…
La piba de Blockbuster.

Con tiza un círculo cerré
con él la atrapé y ya no pudo salir.
Silenciosos o muy sonoros
sus besos son suaves bendiciones.

Su dedo me señaló
su lengua el dedo lamió
y me llevó hasta el cielo…

Sé que a veces me pongo ciego igual…

Entonces me hace creer
que me va a necesitar
más que a nada en el mundo.

Su fiel chapa es la cieguita de la strato
(por esta vez….)
¡y su hermanito es ese pescado
que me boxeó en un ascensor!

¡Qué glamorosa es!
bambolea al reír carcajadas roncas
¡y es tan dulce!

Sus labios, al sonreír con anillos de humo
leen los adelantos de la piratería.

En voz muy baja me habló
mis energías robó y me dio su fragancia…

Esa rata pelirroja es hija de croatas y me hechizó
Coca-Cola y bossanova y nada de tatuajes que ensucien su piel…

Ya nada queda de aquel alegre borrachín
del notable y fiel “whisky y soda”.

¿Cuál es un viento favorable, en fin, para el que ve que no sabe que el puerto está en buen destino?
¡Soy sentimental! ¡muy sentimental!
no puedo… yo, decir que así me fue mal…

Un pavo guapo no soy
ya ni maña me doy
¡y ella está conmigo!

Tuve un mal día, temprano… hoy
leía el diario y mi cafetera estalló
y al tragar aspirinas y bollos
ya no la vi soplando el té.

Y por más vueltas que doy
sé que burradas así
van a hacer tragar… mi orgullo… mañana.

APARECE EN

Más info sobre la canción!

La piba del Blockbuster es un tema llamativo por muchas razones.

Está basado en una anécdota, algo que en efecto me sucedió. Yo ya era grande y la piba tendría 18… Muy bonita, de esas que parecen haber nacido para convertirse en protagonistas de una canción. Pero hay muchos elementos imaginados, como el hecho de decir que era hija de una ex miss de concurso de belleza. Y al hermanito (ese pescado / que me boxeó en un ascensor) también lo saqué de la galera. La idea era echar mano a la imaginación para inventarme quién podía ser esa piba atrevida.
Ahora, es cierto que se pasó el filo del dedo índice por la lengua mientras me miraba… ¡Y Virginia estaba a pocos metros, pagando en la caja!

¿A qué apuntás cuando definís a un personaje como el notable y fiel “whisky y soda”?

El whisky y soda es, en los Estados Unidos, la típica bebida del borracho fino que ya está hasta las manos.
Me gusta ese tema. Me parece que quedó bien. Tiene un ritmo medio hiphopero, en mitad del cual aparece una cosa medio music hall, cuando dice: Soy sentimental, muy sentimental.

¿Te considerás sentimental de verdad?

¿Comparado con qué? (Ríe.) Me acuerdo del gordo de un dibujo que hice hace mucho. Está medio escabiado, hundido en un sillón, y piensa: La vida es dura… ¿comparada con qué?
A esa altura de la letra estaba siguiendo el pensamiento rítmico. Quería que funcionase con el aire medio hollywoodense de ese pasaje.
A continuación la historia se cierra, con el narrador

mandándose la parte: Un pavo guapo no soy / ya ni maña me doy / y ella está conmigo. ¿Cómo podía explicarme eso de andar levantando minitas por ahí, a pesar de estar retirado, de no ser por los residuos de la fama? Pero enseguida la realidad baja al narrador a la Tierra: Y por más vueltas que doy / sé que burradas así / van a hacer tragar mi orgullo… mañana.

Indio Solari en conversaciones con Marcelo Figueras. Este texto forma parte del capítulo 21 del libro autobiográfico Recuerdos que mienten un poco (Bs. As, 1era. edición, Editorial Sudamericana, 2019).

La verdad es que les estoy muy agradecido a las jovencitas que tienen actitudes condescendientes conmigo. Yo puedo ser el abuelo de muchas de esas chicas. Pero tiene que ver con esas cosas del personaje, ¿viste? Hay tipos que no cogerían nunca si no fuera porque se transformaron en algo importante. Yo agradezco mucho la delicadeza de jovencitas que tienen 14, 16, 17 años y te tratan como si fueras una especie de sex symbol irresistible. Pero… ¡la concha de su hermana! [El tema] “La piba de Blockbuster” es un poco eso. Hay una estrofa que dice: “Un pavo guapo no soy/ ya ni mañas me doy/ pero ella está conmigo…”. Por otro lado, no soy un tipo jodido en ese sentido. Nunca me aproveché de mi posición, creo que no está bien. Las diferencias de edad hacen diferencias en los morbos. Nunca me creí la del rocker que la va de banana por cogerse a una menor en un hotel de Rosario. Tampoco estoy censurando, pero no me parece que esté bien ese juego de perversión. Independientemente de que uno zozobre a la tentación alguna vez.

El precio de la libertad es la soledad, Revista Rolling Stone Argentina, Miércoles 01 de diciembre de 2004. Texto Pablo Plotkin. Entrevista Claudio Kleiman y Pablo Plotkin

Ficha técnica:

Disco: El tesoro de los inocentes
Indio Solari y los Fundamentalistas del Aire Acondicionado
Duración: 05:11

Música, letras y arte de tapa por el Artista Invitado.
Edu el garfio Herrera y Nickname Aramberri en Ingeniería y funciones pesadas.
Artista Invitado en arreglos, producción y ruidos molestos.

Julio Saez y Baltazar Comotto: guitarras principales
Marcelo Torres: bajo
Hernán Aramberri: batería
Alejo Von Der Pahlen: saxos (alto, tenor y barítono)
Ervin Stutz: trompeta, flueguehorn y trombón
Debora Dixxon: voz en “La piba de Blockbuster”
Artista invitado: teclados, guitarras y voz
Dig-it en arte y formato de tapa: Matías Requeijo

Este barril de monos-dirty-garage-jijí-tech-rock-trapero fue grabado y mezclado en Luzbola y es pura patología del cuerpo y la mente del Artista Invitado.
Masterizado en Luzbola por Breuer’s delivery.
Dedicado a Bruno y a la memoria del Capitán Ojo Muerto y de la hermosa muchacha de Los Toldos.

Anuncios