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La protohistoria redonda (1960 – 1975)2018-01-24T17:28:53+00:00

Los primeros años

1960 – 1975

Mientras en la Argentina férreas dictaduras militares se sucedieron durante toda la década del 60, en el mundo el movimiento hippie florecía. Aunque Indio Solari, Skay Beilinson, Poli, Rocambole y Guillermo Beilinson no pertenecían al mismo grupo, y en algún caso todavía no se conocían, cultivaban intereses en común, lo que más tarde los convertiría en amigos.

Aquellos adolescentes de mentes tan abiertas y tan despiertas fueron los primeros en percibir los aromas del hippismo y de la psicodelia que estaban cambiando el mundo.

Ciudad de La Plata. Despertaban los años sesenta. En la ciudad de las diagonales un reducido grupo de jóvenes se reunían nada más que por el hecho de estar juntos y enaltecer al dogma del encuentro. Discutían, hablaban sobre la vida, disfrutaban de la mutua compañía y llevaban a cabo una gloriosa rutina que, más tarde, iban a recordar con velos de melancolía.

Eran las primeras horas del hippismo en el mundo. El amor y la libertad como bandera trascendía la esfera política y encontraba abrigo en el arte. En Argentina, asomaban las primeras convulsiones contra el hábito institucionalizado y la doliente realidad tristemente encubierta. Las dictaduras militares se sucedían sin remedio, una triste costumbre a la que era imposible acostumbrarse. En La Plata la situación se agudizaba al ser una ciudad con grandes concentraciones obreras y un alto porcentaje de población universitaria. Represión. Desapariciones. Muerte. El ánimo de resistencia impregnaba la sangre de los jóvenes de la época. Con el tiempo muchos lo fueron perdiendo. Otros lo conservaron intacto, aún cuando las condiciones de su existencia cambiaron.

En el comienzo era tan sólo una reunión de amigos. Cualquiera podía ser el lugar de encuentro y la música expresaba su alegría de convivir; pero la voluntad de formar una banda todavía no pesaba en sus cabezas. Cada cual andaba por su lado, alimentando sus propias amistades y cultivando su curiosidad en diferentes ámbitos.

Carlos Alberto Solari, conocido como el “Indio”, nació en Paraná, Provincia de Entre Ríos, el 17 de enero de 1949.​ Al poco tiempo de vida, su familia se mudó a la ciudad de La Plata donde pasó su infancia y su adolescencia.​ La década del 60 marcó su adolescencia, Quizá por eso, desde muy chico se vio influenciado con autores y poetas beatniks como Jack Kerouac, Lawrence Ferlinghetti, Gregory Corso, entre otros y, además, por historietas y libros de ciencia ficción. Desde joven estuvo ligado al arte: era aficionado al dibujo y las artes gráficas. En 1966 fue alumno de la Escuela nro. 33 de La Plata donde conoció al baterista Isa Portugheis, su gran amigo de la infancia.

Al terminar la escuela secundaria, a la edad de 18 años ingresó al instituto de Bellas Artes. Rindió algunas materias pero fue expulsado un año más tarde. Tres décadas después, en una entrevista que brindó para la revista La García, admitiría que “en esa época lo más importante era la rebeldía”.

A principios de la década del 70 se hizo amigo de Guillermo Beilinson, con quien se asoció en un pequeño taller de estampado de telas en Valeria del Mar, llamado “El Mercurio”. Por ese entonces el Indio ya era catalogado en su ciudad como un personaje enigmático por su dialéctica ácida y sus comportamientos poco convencionales.

Eduardo Beilinson, conocido como “Skay”, nació en La Plata, Provincia de Buenos Aires, el 15 de enero de 1952. Desde muy pequeño comenzó a tocar la guitarra. Aunque estudio algún tiempo, mayormente se describe como “autodidacta”:

“Cuando tenía 8 o 9 años, mis viejos me regalaron una guitarra y vino un profesor que me enseñó unas zambas. Los dedos estaban durísimos, era bastante complicado. Al poco tiempo, descubrí tres acordes con los que podía tocar “La Bamba” y “Twist y gritos”, y estaba fascinado, porque por fin podía tocar algo que me gustaba. Después tuve un profesor de inglés, que también tocaba la guitarra y entonces la mayoría de las clases consistían en que me pasaba temas de Harry Belafonte, por ejemplo, y así practicábamos el idioma. Pero en realidad soy un autodidacta, las únicas clases que tomé fueron con ese profesor que me enseñó las zambas” . leer más

“A los 12 o 13 años armé una banda con mis compañeros de colegio, que era The Longfellows, donde tocaba la guitarra: hacíamos temas de los Byrds, los Tremeloes, Los Beatles.” leer más

Pese a ser tres años menor que Indio Solari, Skay también vivió su adolescencia durante la década del 60, lo que marcó su forma de pensar. Ubiquémonos en el tiempo: En 1967, Tanguito y Lito Nebbia escriben “La Balsa” en el baño de una pizzería marplatense. Los Gatos graban el tema y el 3 de julio de ese año sale a la venta su primer LP que instantáneamente convierte al grupo en un éxito, superando los 250.000 discos vendidos. Simbólicamente se sitúa esa fecha como el nacimiento del rock nacional. En ese mismo año los Beatles lanzan su octavo disco, el Sgt Pepper´s.

Por la Plata también andaba Ricardo Cohen, alias Rocambole. Nacido en Parque Patricios, Ciudad de Buenos Aires, en 1943, desde pequeño vivió en la Ciudad de las diagonales.​ Entre 1961 y 1963 estudió serigrafía y finalmente en 1964 ingresó a la Escuela Superior de Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata. Pronto se hizo amigo de Carmen Castro, alias Poli, una muchacha muy interesada en el movimiento hippie, con la mentalidad muy evolucionada para la época y para la ciudad.

Durante los últimos años de la década del sesenta, casi de casualidad, los caminos de Indio Solari, Skay Beilinson, su hermano Guillermo, Poli y Rocambole comienzan a cruzarse. Nadie lo sabía, pero ya comenzaba a gestarse Patricio Rey.

En 1967 Rocambole expone por primera vez en Buenos Aires, en la galería Van Riel. Ese año el gobierno de facto de Onganía interviene la facultad de Bellas Artes. Enojados y decepcionados por la vulneración de la autonomía universitaria, los estudiantes organizan una deserción en masa y, con otros estudiantes deciden formar una institución paralela. Así nace La Cofradía de la Flor Solar, una comunidad hippie en la que convivian artesanos, intelectuales, artistas plásticos, músicos, todos muy influidos por la cultura flower power, el pacifismo y los movimientos contraculturales que desembocaron en el Mayo francés, tópicos ineludibles en la cultura joven de la época. Entre algunos de los miembros que conformaban dicha comunidad figuraban el más tarde periodista de rock y ecologista Miguel Grinberg, el guitarrista Kubero Díaz (miembro de La Pesada del Rock and Roll), entre otros. De esa comunidad nace un grupo de rock, llamado también “La cofradía de la flor solar”. Rocambole diseñó la identidad visual y la portada del LP de la banda.

Los hermanos Beilinson, Guillermo (alias el Boss) y Eduardo (Skay), pasaron la temporada del 68-69 en Africa y Europa. Skay cuenta en primera persona esa experiencia:

“¿Cómo surge lo de tu viaje a Inglaterra?
–Empezó con una epopeya, cuando viajé con mis viejos a Sudáfrica. En ese barco, en un momento se hace como un concurso, donde todos podían hacer su gracia. Yo con mis 15 años subí con mi guitarra y toqué un tema de Los Beatles y uno de Peter, Paul & Mary. Parece que fue lo que más gustó, porque me gané un viaje a España. Como yo era muy chico, mis viejos me dicen que esperáramos un año y nos fuéramos con mi hermano, Guillermo, a estudiar a París. Él estudiaba antropología y quería ver si podía hacer algún curso con Lévi-Strauss, para aprovechar el viaje. Justo caímos en París en 1968, y era un hervidero, se estaba produciendo un cambio en toda una generación. La historia recuerda simplemente el Mayo francés, pero nosotros llegamos en noviembre, fuimos a vivir al Barrio Latino y había manifestaciones todo el tiempo, se tomaba el barrio por una o dos horas, entraba la policía y había corridas. En una de esas manifestaciones, la policía me parte la cabeza de un palazo y mi hermano y yo terminamos presos. Nos dijeron que nos teníamos que ir de Francia y nos vamos a Londres, donde estaba mi otro hermano (Daniel), que ya se había conectado con un montón de hippies de todo el mundo. Era algo increíble, París ya me había partido la cabeza, pero cuando llegué a Londres me terminó de explotar. Para mí fue un quiebre, una manera de empezar a entender la vida desde otro lugar.
Allí viste unos cuantos recitales importantes.
–Uno de ellos fue Hendrix en el Royal Albert Hall; después vi Free, Soft Machine, Family, Donovan, T. Rex. Me acuerdo de que en un momento pasamos por el Roundhouse, que era una vieja estación de trenes que habían acondicionado para hacer recitales. Preguntamos quién toca y nos dicen Pink Floyd, pero estábamos tan entretenidos con lo que pasaba en la calle que al final ni entramos, porque tampoco sabíamos bien de qué se trataba. Después me enteré, y antes de venir me compré el primer disco, Piper At The Gates Of Dawn.
¿Por qué volviste?
–Mis viejos se habían enterado de que estábamos en el mal camino, se asustaron y nos hicieron volver. Entonces yo aproveché para sobornarlos y les pedí un amplificador y una guitarra”. leer más

Volvieron a La Plata emocionados por haber visto tocar al mismísimo Jimi Hendrix. En 1969, Skay (en bajo) junto a su hermano Guillermo (en voz) y sus amigos Bernardo Rubaja (en teclados), el Topo D´Aloisio (en guitarra) y el “Isa” Portugheis (en batería) formaron una banda llamada “Diplodocum Red & Brown”. El conjunto, influenciado por la literatura beatnik y el rock inglés, se dedicó a la ejecución de melodías que iban desde el blues hasta el rock psicodélico.

Diplodocum Red & Brown

Luego de un viaje inspirador por Europa, Eduardo y Guillermo Beilinson forman un grupo llamado Diplodocum Red & Brown, inspirado en la psicodelia británica. Los caminos del destino comenzaron a cruzarse para un grupo de adolescentes de La Plata. Pronto nacieron amistades y amores que cambiarían la vida para siempre.

Diplodocum Red & Brown fue la primera banda platense de rock psicodélico. Antecesora de La Cofradía de la Flor Solar, contaba entre sus integrantes con Skay Beilinson, quien luego de esta experiencia se convertiría en el guitarrista de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.

“Cuando volví de Inglaterra, ya tenía ganas de armar una banda. Me había traído un equipo Marshall, una guitarra Gretsch, un distorsionador y un wah-wah. Yo ya venía tocando con (el tecladista) Bernardo Rubaja –que más adelante tocó en la primera época de los Redondos–, y él me conectó con (el baterista) Isa Portugheis y el Topo Daloisio. Cuando el Topo conectó el distorsionador y el wah-wah, para mí era como Hendrix, así que le di todas mis cosas y pasé al bajo. Yo era bastante maleta como guitarrista y con el bajo me llevaba bastante bien. Con Isa hacíamos algo interesante, porque empezábamos a deformar los ritmos a la manera de Cream. Eso fue Diplodocum Red & Brown. Nuestros recitales eran psicodélicos, hacíamos proyecciones, juegos de luces con aceite. Hicimos un par de conciertos con Diplodocum y la Cofradía, en el Teatro Opera de La Plata. También tocamos en el primer B. A. Rock, en el Velódromo. Una vez vino Cristina Plate a La Plata y nos propuso grabar un simple, que salió en el sello Trova (“El blues del hombre de la cara azul” y “Blind sex”). Cantábamos en inglés. Creo que grabamos los dos temas en un par de horas. leer más

El Sábado 29 de noviembre de 1969 Diplodocum se presentó junto a La Cofradía de la Flor Solar en el Teatro Ópera. Fue un concierto muy recordado, ya que esa noche Skay conoció a Poli y a Rocambole.

El grupo tuvo uno de sus últimos conciertos en el mítico B.A. Rock I, en noviembre de 1970. El escenario se montó en el Velódromo de Palermo, en la Ciudad de Buenos Aires, y contó con la presencia de enormes artistas como Moris, Manal, Los gatos, Almendra, La cofradía de la flor solar, entre muchos otros.

El baterista de Diplodocum, Isak Portugueis, también recordó el grupo: “Cuando se formó el Diplodocum Red & Brown yo tendría unos 19 años y Skay 16 o 17. La música era súper psicodélica. Había elementos audiovisuales, teníamos un proyector con disco de aceite, tela transparente detrás de la que había gente haciendo expresión corporal. La formación era Topo D´Aloisio en guitarra, Skay en bajo, Bernardo Rubaja en órgano y yo en batería. Cantaba Guillermo Beilinson. Con el tiempo, Skay y Guillermo se coparon con el campo y allá se fueron”.

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