Los recuerdos mienten un poco – Entrevista a Indio Solari 

El Indio Solari nació en Entre Ríos en 1949. Entre 1976 y 2001 fue el líder y el cantante de la banda argentina de rock Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, uno de los grupos más influyentes del rock en español. Esta entrevista fue realizada vía mail en agosto de 2011 y se refiere puntualmente a los primeros años del grupo, momento en que todavía la banda no había alcanzado la masividad que tendría a partir de los años 90.

Autor: Entrevista incluida en el libro “Modo mata moda: arte, cuerpo y micro política en los 80”. Realizada por Daniela Lucena y Gisela Laboureau. 1a ed. – La Plata: EDULP, 2016. Pag. 63 y siguientes

Enrique Symns, Skay Beilinson y el Indio Solari, en La esquina del sol. Foto: Aspix

DLyGL: Los inicios de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota durante los años de la última dictadura se remontan a espectáculos donde se mezclaban diversas expresiones artísticas; encuentros festivos que se diferenciaban de los recitales de rock convencionales. ¿Cuáles eran los objetivos de hacer una puesta en escena que tuviese esa heterogeneidad? ¿Formaba parte de un programa consciente o deliberado?

IS: Me recuerdo en esos años como formando parte de una conspiración inspirada en la política del éxtasis. Existencialismo cínico, contracultura, mayo francés, beatniks, nueva izquierda, anti-psiquiatría y música de rock como hilo musical brindaron el desfile de ideas que me empujaron hacia el futuro con una alegría impúdica que aún conservo. Monologuistas contestatarios, bailarinas de strip-tease y músicos de happening-rock intentábamos carecer de identidad con la intención de vivir en revolución permanente. Éramos tan pocos que el borde de los escenarios se hacía permeable y emancipaba a artistas y a espectadores de sus roles acostumbrados. La idea era “perder la forma humana en un trance que desarticule las categorías vigentes y provea emociones reveladoras”. La política del éxtasis estuvo dedicada a la transformación de la especie y no a la transformación de la sociedad.

DLyGL: En varias oportunidades mencionaste que durante los años de la última dictadura el objetivo del grupo fue proteger el estado de ánimo por encima de la muerte y del terror. ¿De qué manera puedeun grupo de rock proteger el estado de ánimo? O ¿de qué manera lo pensabas vos en ese momento?

IS: Un buen estado de ánimo es como una religión a un mejor precio. Su principal mandamiento es: NO TE ABURRIRÁS! Durante la dictadura militar fue necesario construir guaridas underground para Dionisios. Tratar de que el miedo no nos paralizara y el amor no fuera desacreditado. Que siguiera operando como el simple deseo del bien para otro. Que la alegría no fuera parodiada y que la belleza apareciera aunque mas no fuera esporádicamente.

DLyGL: Queríamos preguntarte cómo concebís el vínculo entre arte y política y si esa concepción fue cambiando a lo largo de tu trayectoria.

IS: En mi caso cambio de dogmas con mayor frecuencia que aquellos artistas que se comprometen con ideologías de forma perenne. Tengo para mí que quienes cumplen mi rol social no deben someterse al “sentido común” de la sociedad. Me siento más cómodo en las fronteras, atreviéndome a cruzarlas en experiencias no ordinarias. Ampliando el campo posible de la interpretación de la vida. Por otro lado, tampoco creo que exista una ideología que resuelva los problemas políticos para siempre. Mi estilo creativo no sabe de antemano si algo está bien o mal.

DLyGL: Leímos una entrevista donde te referías al placer como “el principio ordenador” de tus acciones y experiencias. Nos interesa retomar esta idea y preguntarte qué potencialidades encontrás en el placer como organizador de la vida y del rock específicamente.

IS: Un artista está obligado a surfear sobre las olas terribles de las cosas que ocurren y que pueden hacer intolerable la vida. Cuando solamente se declara pesimista es porque está dominado por su arrogancia. Soy un hedonista ético declarado y por tanto estoy convencido de que tenemos derecho al placer. Creo, entonces, en poder utilizar el placer como principio ordenador. Como una cuerda guía en un laberinto. Ahora bien, el estilo debiera gobernar las sensaciones, pero como bien sabemos, el estilo nunca es neutral.

DLyGL: Con frecuencia los políticos intentan utilizar la convocatoria masiva de grupos y músicos para promocionarse y llegar a públicos masivos en su mayoría juveniles. El Festival de la Solidaridad por Malvinas fue un caso paradigmático en este sentido, y también paradójico: el mismo gobierno que perseguía y censuraba a los músicos ahora los convocaba para formar parte de un espectáculo en apoyo a los soldados que combatían en la guerra. Además, a partir de la prohibición de la música en inglés por parte de los militares el rock nacional tomó un impulso y consiguió un éxito que antes no tenía. Nos interesa saber que pensás sobre esto, sobre todo teniendo en cuenta la independencia que el grupo mantuvo a lo largo de los años.

IS: Hay que reconocer que las épocas dictatoriales motorizan con urgencias a los distintos actores de la cultura. La necesidad hizo a una resistencia improvisada y “…las improvisaciones son mejores cuando se las prepara” (Frank Zappa dixit). Tuve la suerte de vivir uno de los pocos momentos de nuestra historia en que la cultura fue patrimonio de los artistas genuinos. De todas maneras tengo claro que la vanidad siempre embellece lo que nuestra memoria trae.

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