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Marcelo Figueras analiza “El perfume de la tempestad”

El escritor Marcelo Figueras dedicó un programa completo de su ciclo “Big Bang” (FM La Patriada) para analizar “El perfume de la tempestad”, tercer disco de Indio Solari. Fue una transmisión muy completa, e imprescindible para acercarse a las letras de este disco desde la perspectiva del artista.

Autor: Redondos Subtitulados, lunes 24 de diciembre de 2018.
El audio corresponde a la transmisión de “Big Bang” (FM La Patriada), del 2 de noviembre de 2018. Conducido por Marcelo Figueras.

El programa que todas las noches conduce Marcelo Figueras en FM La Patriada es un espacio fundamental para comprender la dura realidad que nos toca vivir. También es un refugio para ampliar el conocimiento, ya que es habitual que se mencionen y recomienden escritores, cineastas, músicos y poetas a los que quizás nunca les prestamos la debida atención.

En un contexto tan áspero como el de nuestra realidad actual, la idea era construir un programa que apelase a la belleza como método de autodefensa. Que hiciese uso de las cosas que nos encantan y emocionan como talismanes: la música, la literatura, el cine y la TV, esas iluminaciones en las que nos hacemos fuertes, y que tanto necesitamos en momentos en que no queda otra que apelar a las mejores versiones de nosotros mismos para resistir”, subrayó en una entrevista el autor de El rey de los espinos, El muchacho peronista y la más reciente El negro corazón del crimen, entre otras novelas.

El programa se convirtió también en un canal semi-oficial para los anuncios artísticos de Indio Solari. En los últimos dos años le concedió un par de entrevistas, colaboró musicalizando el programa o leyendo algunos de sus autores favoritos, y a mediados de este año eligió ese espacio para presentar su quinto disco de estudio, El ruiseñor, el amor y la muerte.

Por supuesto que el ciclo de Marcelo Figueras es mucho más que esta escueta descripción que hacemos. Recomendamos que lo escuchen de lunes a viernes de 22 a 00 hs, por FM La Patriada.

Durante el año 2018 Figueras dedicó varios programas a escuchar y analizar discos completos de Los Redondos y del Indio. El pasado 2 de noviembre le llegó el turno al segundo disco solista del Mister: El perfume de la tempestad.

Durante el programa, que duró dos horas, se pudo escuchar el disco completo y entre tema y tema Figueras nos brindó muchos detalles interesantes sobre el contexto que rodeó a cada una de las canciones, o que incentivó al artista para su creación.

El audio que acompaña a esta nota está editado, ya que eliminamos las canciones, las publicidades y los separadores. Pueden escuchar el programa completo en este enlace.

A continuación transcribimos algunas de las partes más interesantes del programa:

1.- Contexto del disco

¿En qué tempestades estaba pensando el Indio cuando gestó el disco? Por un lado, el Indio estaba en su propio trip personal, como corresponde. En ese momento le estaba prestando por primera vez atención a las letras de Bob Dylan. Estaba acostumbrado a escucharlas, a no entenderlas demasiado por la dicción que tiene el amigo Dylan, medio difícil de pescar si uno no sabe muy muy bien inglés. Tiene un acento muy peculiar. Empezó a ver las letras clásicas, entre ellas “A Hard Rain’s a-Gonna Fall”. Empezó a darse cuenta que hablaban de una cosa futura que venía muy mal. Me dijo el Indio una vez: “me dio la sensación de que lo que se hacía era una anunciación… pero tirando a negra”. Esto fue en los años 2008 a 2010.
El 2008 también fue el momento clave en el que empezamos a ver que acá se iba a venir una tempestad: fue el año de la 125. Hubo un intento de hacer que los empresarios del campo pagasen impuestos más altos, y se generó una suerte de rebelión de los poderosos, más allá que arrearan a la gente que tenían como empleadas en sus campos. Pero en realidad eran los tipos todo-poderosos del campo que consiguieron generar un caos fenomenal. Se cortaron los accesos, se impidió que los camiones circulen, se bloqueó el abastecimiento de alimentos. Claramente ahí se estaba empezando a generar una tormenta que entonces parecía lejana, pero finalmente se desarrolló. Ese también fue el año de la quiebra de Lehman-Brothers y otros organismos financieros internacionales. Algo se estaba gestando aunque la mayoría de nosotros no nos diésemos cuenta.

2.- Arte  

El arte del disco fue un laburo del Indio sobre viejas fotos. Hay un trabajo sobre la idea de la tormenta, la nube, los relámpagos, que están presente todo el tiempo. Y hay intervención sobre fotos de orígenes muy disimiles: desde una imagen de una de las películas que hizo en la época en que era socio haciendo películas en Super 8 y 16mm con el Negro Beilinson, el hermano del medio de Skay. Hay una cruz también del “Believe or not” de Ripleys de Londres, una imagen de la catedral de Liverpool, la foto de un viejo que oficiaba de guía en los baños romanos en la ciudad Inglesa de Bath. Hay una imagen de un portaaviones atracado en Nueva York, una imagen de Saturno, uno de los legendarios perros del Indio. Hay fotos de Carlitos haciéndose el borracho… el Indio se tomó un gran laburo para intervenir una serie de imágenes que tenía a mano.

3.- Todos a los botes

El Indio dice que “Todos a los botes era una forma de expresar que la tormenta que venia no era para andar de la mano con tu novia. La letra habla de un caudillo, al principio, que dice que los quiere ordenar, pero los grandes capitales que expolian la tierra son demasiado golosos”.

4.-  No es dios todo lo que reluce

No es dios todo lo que reluce tiene un subtitulo en latín, “lux perpetua luceat eis”, que significa “que la luz perpetua los ilumine”. Tanto por el título, como por su bajada en latín obviamente es un tema lleno de imágenes que tienen que ver con la religión, y particularmente con la religión cristiana. Dice “hay un ladrón en esa cruz, actúa en la eternidad”; está recreando esa escena que tenemos todos grabadas en el rígido de nuestra imaginación, de la crucifixión de Cristo rodeado de dos ladrones… aunque acá no se especifica quién es el ladrón del que está hablando.
El tema transmite una sensación apocalíptica, de inminencia de muerte, a pesar de lo cual hay gente que sonríe todo el tiempo, “y se hacen ver por lo felices que están de sonreir”. El Indio me decía: “si ves las filas de la gente que está marchando a Lujan te vas a dar cuenta que la mayoría de los peregrinos sonríe. Debe ser una mueca que tenes que poner”, dice.
Pese al carácter apocalíptico el Indio canta “Nunca se sabe, puede suceder, que la vida no termine nunca más”. Cuando le pregunté por esta línea me dijo: “qué se yo, ojalá. A mi me gustó esta vida, hasta ahora por lo menos”.

5.- Ceremonia durante la tormenta

Dice el Indio que “habla de un tipito que está en la pulentería pero sigue tirando papel picado sin advertir que se viene la tormenta. Un típico comprador de placer que curte lo mejor”, por eso se habla de topacio, que veranea en Borneo, mientras todo se va pudriendo alrededor. Mientras este tipo parece tenerlo todo, al mismo tiempo todo lo que tiene es nada para él porque no le alcanza- “no alcanzarás a saciar esa sed que afiebra y siempre te sentís vulgar”. También hay un rasgo que se desliza en el estribillo “hay ceremonias en la tormenta” y recién la última vez que entra el estribillo aparece la voz del Indio que canta “hay ceremonias de piedad en la tormenta”. Parece que la tormenta es algo apocalíptico, inescapable, pero sin embargo aparece un hálito de esperanza, que va cobrando forma durante el disco de distintas maneras.

6.- Torito es muerto 

La frase que da título a esta canción del Indio, “Torito es muerto”, suena como si fuera un error pero no lo es. Es una expresión que se le quedó grabada al Indio durante unas vacaciones en Brasil, en las que se había alojado en un Resort. Si alguno visitó un Resort de esos brasileros, caribeños, sabe que tienen una estructura para entretener al turista. Montan obras musicales, de teatro, desfiles… boludeces para que uno no se aburra. Dice el Indio que los empleados de ese Resort hacían una obra; eran brasileños tratando de hablar en castellano. Y así fue que no dijeron “El torito está muerto”, sino “Torito es muerto”. Le causó gracia y le quedó grabada.
Torito es uno de estos bandoleros que el Indio pinta tan bien, a los que les da una vida tridimensional, que se vuelve verosímil. Un tipo de cuidado, pero que está en las malas. Tan en las malas está que por eso dice que “la última teca fue para el fierro”, pero “para las balas ya no le alcanzó”. No puede ni disparar porque no le alcanzó para poder llenarla. Torito venga a sus colegas, uno de los cuales se llama Fito y el otro Panasonic. El amigo Panasonic ha conseguido su propia canción “Panasonic y el mundo a sus pies” en el ultimo disco del Indio, El ruiseñor, el amor y la muerte”.

7.- Satelital 

“Satelital es el mejor plan cuando te sentís aburrido”. Obviamente la mención a “Satelital” tiene que ver con la forma en la que bajamos la mayor parte de las imágenes que estamos consumiendo todo el tiempo en nuestra computadora, en nuestra televisión. Y un poco tiene que ver con esta especie de anestesia inevitable que te genera el hecho de disponer de todo en tu computadora o teve. Las imágenes se igualan y es difícil distinguir algo tremendo de lo que no lo es. Uno empieza a buscar cosas tremendas para tratar de generar un sentimiento, en medio de esas sensación de anestesia general. Se ha abusado mucho eso de subir a las redes a gente ajusticiando otra, de presuntos terroristas -o gente que se vende como tal- ajusticiando prisioneros. Todo esto achata y relativiza todo. Todo da igual. El Indio dice que “la teve y la computadora en este momento como la versión de la tv que más frecuentamos es el sentido común de la sociedad, y todo está hecho para vendernos cosas. El intervalo son los programas y las series. El espectáculo es más bien la publicidad o este tipo de cosas que se van subiendo a internet, tratando de superarse en lo escandaloso para sumar clicks y me gusta y clientes”.

8.- Chante Noire

Es un “Canto Negro”, literalmente hablando. Dice: “no olvidas, te vengas, la piedad siempre te cae tan mal”. Vuelve a aparecer una demanda de piedad ante alguien que es impiadoso. Aquí, de una forma muy velada, hay una descripción de una relación amorosa entre gente que se conoce hace mucho tiempo, demasiado tiempo.

9.- Vino Mariani 

Es una canción en la que el Indio describe de forma muy vívida y elocuente una de esas reuniones típicas que se hacen para entregar algún tipo de premio. Se supone que esas reuniones prestigian a alguien… pero no se sabe si prestigia más al que lo da o al que lo recibe.”Tipas y cronistas muy mal pagos y unos pelusas cuidando el jardín”. De alguna forma el Indio lo resume todo al final, cuando habla “total no es más que el mundo de plateas de hoy”. Es solo otro eslabón de lo que contaba en Satelital: nuestra dependencia de aquello que si no es transmitido satelitalmente, con cámaras y dispositivos parece no existir.
En las redes mucha gente piensa que Mariani es un personaje que vino a la entrega de premio. Mariani no es un personaje. “Vino Mariani” es un vino legendario creado en 1863 por Angelo Mariani – de ahí el nombre-. Este vino tenía extractos de hojas de coca, entonces generaba efectos muy particulares. Originalmente se le atribuía al vino cualidades terapéuticas. Por eso se dice que los Papas Pio X y Leon XIII eran grandes consumidores del Vino Mariani. Por eso se puede decir que los curas no solo consumen “ácido litúrgico”, sino también “Vino Mariani”.

10.-  ZZZZZZ… 

Zzzzzzzz… es una onomatopeya que tiene que ver con un sueño profundísimo, un sueño de pescado.
Dice el Indio: “Ahí me refiero a las pasiones básicas que son siempre las mismas, comunes a toda la especie con mínimas variaciones, pero claro, están aplacadas, casi aplastadas por la sociedad del espectáculo en la que nos toca vivir. El Orwel de 1984 y el Aldous Huxley de Un mundo feliz hablan de un futuro que ya ocurrió, que está disfrazado por esta maquinaria que nos entretiene a toda hora. Todo pasa por ahí: la muerte, el dolor, como lo dice en “Satelital”, que es la canción en la que habla de los decapitados”.
Hay una referencia, una palabra rara de esas a las que el Indio nos tiene habituados, que tiene elementos de ciencia ficción: “Sueño de pescado”… vieron que los pescados duermen con los ojos abiertos, que uno no sabe si están despiertos o están soñando. También se habla de las “pseudomonas”, que son unos animalitos del futuro que viven en burbujas ácidas y son las que técnicamente nos van a sobrevivir cuando nosotros ya no estemos aquí.

11.- El Tábano en la Oreja 

Una canción de esas que el Indio le dedica a alguien a quien conoce, y le mandó un mensaje. “Quien quiera oír que oiga”. Quizá la persona se de por aludida que le está hablando a él, y quizá es probable que esto no ocurra.
Entre las cosas que menciona la letra una costumbre demente de altri tempi (de otros tiempos y otros lugares), bien propia de los pinchetos, eso de dibujar con la sangre arriba de la espuma de la cerveza.

12.- Submarino Soluble 

“Submarino Soluble” ya es un delirio desde el titulo. Fue lo primero que se le ocurrió al Indio, una imagen graciosa por su absurdo. Pero de alguna forma la idea de la historia surgió después de elegir la gracia del título, pensando en los rusos que había hasta hace poco encerrados en estaciones espaciales, de las que no pueden salir, porque están encerrados en el cosmos, a la espera que todas las maquinitas respondan. La semilla fue eso, tratar de imaginarse en esa situación, lo cual para un claustrofóbico no es poca cosa.
Es un cuento perfecto en términos de narración, más allá que trabaja a partir de la ambigüedad. Dice el Indio, “Nunca se sabe si el negro mar del que habla la letra es virtual o es el cosmos. Pero dice “hojalata”, como la nave de hojalata, y eso no es virtual. Parece -dice el Indio, como si no lo supiera- que se trata de una especie de astronauta. La cosa no es que tipo de viajero es, sino cuan solo está mientras funciona como punta de lanza de una cultura, yendo a apropiarse de otro lugar o trabajando como semilla”.

13.- Black russian 

Oyente: – Siempre pensé que la letra de Black Russian fue una curda que tuvo el Mister y que lo inspiró para hacer esa letra
Figueras: – Bueno, hay una referencia. La letra original decía “un black russian de más” y después se cambio. Obviamente ahí hubo una chispa, pero la historia que se cuenta, la historia esencial tiene que veer con otra cosa.
Más adelante indicó que en la autobiografía del Indio se brindarán más detalles sobre esta canción.

14.- Una rata muerta entre los geranios 

“Nubes que son sospecha, mientras me llegan perfumes de la tempestad”. La tormenta, la tempestad llega, finalmente. Este tema precioso al Indio se le ocurrió, al menos como imagen, un día de niebla de esos que son frecuentes en Parque Leloir. Dice el Indio “salís a pasear por el parque y te envuelve la neblina. Todo desaparece y no ves nada alrededor, pero los perros que van y vienen aparecen y desaparecen como fantasmas”. Por eso habla de que la niebla cubre el parque y pone un velo que quita vida y da ilusión. Es una imagen que a mi me hace acordar a una escena del “Amarcord” de Fellini. Se acuerdan de esa escena que hay un personaje que es un viejito, está caminando, lo rodea una niebla y de repente se pregunta “¿estaré muerto y no me di cuenta?”. Es una peli que al Indio le gusta mucho, como en general le gusta mucho el cine italiano, sobre todo el cine italiano que pasa del grotesco más cruel a conmoverte sin escalas.

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