Babas del diablo

LETRA

Jesús «el zumba», el rey destello
no tuvo primavera con más fruta
Sus ilusiones… enloquecidas
por los rumores que escucha en cuarto contiguo
Soporta que jodan monstruos hostiles alrededor
(pasa que el cerebro busca siempre distraerse)
Soporta que jodan monstruos hostiles alrededor
y siempre pregunta- No hay ninguno de los nuestros?

Reparte todo lo que le queda
del «corazón que le-le rompieron»
Hiela su sangre, tartamudea
y traga todos los venenos que lo friegan

Son babas del diablo
que un mierda quiere mistificar
Las babas que calman el dolor que atrae la vida
Son babas del diablo
que enredan a su generación
Son las que distinguen
al pez chico del pez grande

Flota en su skateboard
si huele pólvora estornuda
Su vuelo es rasante
y su acrobacia una proeza más

Soporta que jodan monstruos hostiles alrededor
(pasa que el cerebro busca siempre distraerse)
Soporta que jodan monstruos hostiles alrededor
y siempre pregunta- No hay ninguno de los nuestros?

Está radiante y el ego hinchado
– «es un exceso de equipa-paje siempre»-
Muchos escombros y el agua al cuello
y «el zumba» insiste en que todo es pan comido

Son babas del diablo
que un mierda quiere mistificar
Las babas que calman el dolor que atrae la vida
Son babas del diablo
que enredan a su generación
Son las que distinguen
al pez chico del pez grande

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Más info sobre la canción!

Babas del diablo.

En la primera canción que le dediqué —Pool, averna y papusa— estaba medio ruin, el Zumba. De movida; eso de arrancar con la camioneta y quedar al borde del precipicio… Pero esta vez es distinto. Argumentalmente me imaginé al Zumba en el hotel de Ostende, solo, encanutado. En ese momento había papusa, estaba todo el mundo medio paranoico. Por eso dice: ¿No hay ninguno de los nuestros? Es una forma de expresar: Me han dejado acá y estoy rodeado de monstruos que hablan de cosas que me molestan… Con las drogas que vienen de montoncito, no hay garantía de su pureza ni nada. Los soldados que llegaban a Vietnam estaban acostumbrados a droga rebajada, y cuando ligaban droga pura… ¡terminaban siendo boleta!
Acá uso las babas del diablo como las excusas decorosas que articulan los locos para justificarse. Esos que saben más de Napoleón que el mismo Napoleón. Son conscientes de que están atrapados en algo, pero no lo ven; saben que de todos modos está ahí y es molesto. Se dan cuenta de que están hasta las manos. Pero claro, siempre hay algún mierda que quiere envolverlos todavía más. Como digo en Amnesia, una canción de El tesoro de los inocentes: son gente que no actúa por amor ni por esplendor. Sólo por interés, por un negocio.
Si hay algo que provoca la droga es la autojustificación permanente.
Recuerdo esas casas de salud, al mejor estilo Semasendhi, donde ponían a los hijos para sacarlos de las intoxicaciones y los dejaban tarados… Salían adictos a otras falopas más fuertes. Había un pibe que era un pintor maravilloso, recuerdo uno de sus cuadros perfectamente: la penumbra nocturna sobre una plaza y en medio una luz que alumbraba un coche negro… Estaba un poco kolino, lo internaron y cuando salió no reconocía a nadie. Ya no volvió a pintar, siquiera. Y un día se empezó a sacar dientes con una tenaza.

¿Tenías presente a Cortázar cuando escribiste la letra? Su cuento Las babas del diablo inspiró la peli de Antonioni llamada Blow Up.

Sinceramente, no. Me acuerdo de Blow Up pero no del cuento.

Como otro de los temas del disco se llama como un cuento más de Cortázar, Las puertas del cielo… ¡Justo ese año se cumplía el aniversario 40° de Rayuela y se hablaba de él en todas partes!

No tengo un vínculo muy importante con él. Me interesaron La autopista del sur, el personaje de La Maga en Rayuela… Pero ya Historias de cronopios y de famas no me pasó bola. Y ese otro en el que viajaba con la mujer…

Los autonautas de la cosmopista.

Tampoco me dijo nada, no… En el fondo es bueno, el Zumba. Entrega su corazón, a pesar de que se lo rompieron. Tartamudea… ¡y después se siente obligado a explicar que tartamudea!

Indio Solari en conversaciones con Marcelo Figueras. Este texto forma parte del capítulo 24 del libro autobiográfico Recuerdos que mienten un poco (Bs. As, 1era. edición, Editorial Sudamericana, 2019).

Ficha técnica:

Disco: Pajaritos, bravos muchachitos
Indio Solari y los Fundamentalistas del Aire Acondicionado
Duración: 04:05

Música, letras e ilustraciones por El Fisgón Ciego. Con excepción de “La Pajarita Pechiblanca” compuesta e interpretada por Dawi – Bucciarelli – Sidotti con letra y canto de El Fisgón Ciego.

Gaspar y Baltasar: guitarras
Marcelo: bajo
Hernán y Martín: tambores
El Fisgón Ciego: teclado, ruido y voces
Sergio Colombo: saxo
Miguel Tallarita: trompeta
Alejandro Elijovich: violín
Hernán y Martín: Edición e ingeniería.
Dig-it en arte y formato de tapa: Matías
Misericordia y compasión: Julio

Grabado, mezclado y masterizado en Luzbola
Dedicado al inimitable Iche Gómez
LUZBOLA©2013

Versiones en vivo, covers, rarezas:

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