Skay presentó «El sueño de la calle Nueva York», el primer tema de su nuevo disco

De forma espontánea, Skay apareció en los estudios de FM Mega 98.3 y luego de mucho tiempo brindó una entrevista. Allí estrenó «El sueño de la calle Nueva York», el primer tema de su séptimo disco, que se llamará «En el corazón del laberinto».

Autor: Redondos Subtitulados, domingo 19 de mayo de 2019. La entrevista se grabó el jueves 16 de mayo de 2019 en FM Mega 98.3. Programa: «Todo lo demás también», conducido por Bebe Contepomi.

El pasado jueves 16 de mayo reapareció Skay Beilinson. Hacía mucho tiempo que no brindaba entrevistas. Fue un reportaje espontáneo, que se desarrolló en el programa “Todo lo demás también”, que conduce Bebe Contepomi en FM Mega 98.3.

El conductor contó que desde la producción llamaron a Skay, porque ese día iba a estrenar a través de las plataformas digitales su nueva canción llamada “El sueño de la calle Nueva York”. El flaco los atendió, les dijo que estaba cerca de la radio y que si querían podía acercarse hasta allá. Por supuesto que los productores aceptaron instantáneamente el ofrecimiento. Y así, de forma espontánea, pudieron entrevistarlo y presentar en exclusiva su nueva canción.

El tema formará parte del nuevo disco de Skay, que ya está en etapa de producción y en poco tiempo saldrá a la venta. En total tendrá diez nuevas canciones, que irá estrenando una por semana, todos los jueves, en principio en plataformas digitales, aunque le ofreció a Bebe Contepomi que las vayan presentando cada jueves en su programa.

Al comienzo de la entrevista Skay explicó el significado de la canción “El sueño de la calle Nueva York”: “hace referencia a una calle en Berisso, la emblemática calle de Berisso. Los que estuvieron por ahí saben de qué se trata. Para una referencia similar, sería como la calle “Caballito” de la Boca. Berisso es un lugar de inmigrantes, de frigoríficos, de marineros, y la calle Nueva York es esa calle, que llamábamos antiguamente ‘la zona’. Coincidían prostíbulos, marineros, rufianes, trabajadores del frigoríficos. Era una calle empedrada, al lado el canal, con salida al rio Santiago… calles picantes y llenas de magia, de historia, llenas de cosas. Y un poco el tema habla de eso”. El flaco admitió que la historia que relata la canción está “un poco corrida en el tiempo”, ya que está temporalmente situada hace muchas décadas, “pero bueno, ¿qué es el tiempo?”, se preguntó.

La canción -explicó el flaco- apareció luego de una charla con Poly, en la que recordaron esa calle de Berisso.

El periodista elogió el tema, y remarcó que “el clima de la calle lo describís perfecto; ya desde lo musical tiene una densidad el tema…” “Sí -contestó Skay- están los adoquines, está la humedad, está la madrugada…”

Luego Skay elogió la participación del trompetista Hugo Lobo: “cuando estaba haciendo el tema dije ‘qué bien le vendrían los braces. Tiene que ser Hugo Lobo’. Le pase el tema y trajo esta cosita. ¡Gracias Hugo!”. Y amplió cómo fue la composición de esta canción: “empecé a laburar la maqueta, con unos sonidos, con la guitarra. Y de repente cuando el tema iba tomando carácter empecé a ver que los braces serían algo buenísimo”.

El sueño de la call eNueva York, su nueva canción.

Luego de confirmar que su próximo disco tendrá diez nuevas canciones, y que irá estrenando una cada jueves, seguramente en el programa de Bebe Contepomi, el flaco admitió que no escucha música nueva. “Para eso yo soy analfabeto total. No escucho temas por redes, ni por Spotify. Ahora es tiempo de silencio y de componer”. Explicó que pese al cambio cultural, en una época como la actual en la que los discos se encuentran en internet, seguirá editando los álbumes en formato físico: “Para mí el disco físico es como sacarme los temas de encima. Si están en esa especie de nube virtual no sé si existen o no existen. Si veo que están materializadas en un formato para mí reconocible me quedo más tranquilo, y me da pie para seguir componiendo y seguir adelante”.

Skay contó que una de las principales actividades diarias consiste en meditar, en realizar un proceso de introspección. Y se tomó el tiempo en explicar cómo se desarrolla el proceso creativo: ”primero está la decisión de hacerlo, como primera medida. Luego viene un proceso que se llama de ‘incubación’, que es cuando uno empieza a tirar ideas, a probar cosas. Ahí empiezan a aparecer muchas cosas -en el mejor de los casos-, aunque otras veces no aparece nada… después empieza como un proceso casi selectivo de esas cosas que fuiste encontrando. Lo que te parece que tiene potencial para algo más interesante queda. Después viene el proceso, empezar a darle forma. Un poco básicamente es eso: hay una parte que es muy dolorosa, digamos, cuando uno tiene que empezar como a desechar todas las cosas que sabes que no encajarían para ese tema. Es doloroso porque uno se encariñó. Y después muchas de esas ideas terminan cuajando en otra canción, así que es muy curioso”.

Este año, durante el show que Skay brindó en el festival Cosquín Rock, nos sorprendimos al ver sobre el escenario al guitarrista Richard Coleman, ex integrante de la banda de Gustavo Cerati. “Richard es un capo total. Para fines de diciembre Oscar (Reyna) dejó de estar en la banda, y se nos venía el Cosquín encima, y pensé a quién podría… o levantamos la fecha de Cosquín o buscamos algún musico, dije. Y entre ellos pensé en Richard, que sería justo. Él me había llamado para un tema de él unos años atrás, y nos habíamos visto un par de meses antes en un recital de Las Bodas Químicas. Con Richard nos conocemos hace muchos años y nunca se había dado de tocar juntos… Richard es alguien que tiene experiencia en escenarios grandes, que se la banca para subirse a un evento de este tipo, pensé que sería ideal. Y lo llamo y me dice: ‘me estoy yendo de vacaciones’, porque lo llamé en diciembre. Nos quedaba muy poco tiempo. Entonces le digo: ‘si te animas nos ponemos a laburar como bestias. Te paso los temas, los estudias mientras estas de vacaciones, nos juntamos quince días, ensayamos y salimos a tocar’. Se dio así y fue un encuentro hermoso, porque hubo muy buena sincronía, calzó muy bien en la banda”.

Bebe Contepomi le preguntó si Coleman de ahora en más pasará a formar parte de los Fakires:  “exacto. Se nos complica un poco porque él tiene su propia agenda, pero momentáneamente vamos tratando de coordinar las fechas, así que tomamos su compromiso para la presentación de este disco por un año, por un tiempo…”

El periodista le remarcó a Skay que ahora un ex Redondo está tocando con un ex Ceratti (Soda Stereo). El flaco le contestó que “esa especie de guerra absurda que se ha hecho desde los medios,  desde un par de fanáticos locos, nunca me la creí. Para mí nunca fue así, al contrario, siempre los consideré muy buenos músicos. Y las veces que nos hemos cruzado… me he cruzado con Charly (Alberti) en el Stud Free Pub, teníamos amigos en común…”

Respecto a los temas del nuevo disco, contó que ya los empezó a incluir en los conciertos del grupo. “Los temas necesitan madurarse en vivo. A medida que los vas tocando les va encontrando un poco por donde rinden más, desde los roles de guitarra, la manera de cantar, y hay ciertos arreglos que cambian. Venimos de tocar en Gualeguaychú, ahí presentamos un par de temas: ‘El ojo testigo’ y ‘Plumas de Condor al viento’. El jueves que viene vamos a estrenar ‘El ojo testigo’.”

La charla derivó, luego, hacia la separación de Los Redondos. Skay Beilinson admitió que nunca pensó que la distancia sería definitiva: “… había pensado que nos íbamos a tomar un año para que las cosas se calmen, se acomoden, para volver a retomarlo. Y la verdad es que nunca sucedió. Yo esperé un llamado que nunca se dio. Entonces dije que era el momento de pegarse una sacudida, sacarse el polvo del camino y seguir adelante. Y de repente pasaron veinte años. El llamado nunca llegó”. Con el correr del tiempo concluyó que “cada uno debe tomar su propio camino, que es lo mejor que nos pudo haber pasado. Creo que hicimos cosas maravillosas juntos, y creo que intentar recomponer algo cuando ya el tiempo no es lo que sucede… si fuimos algo importante fue porque en ese momento estábamos conectados, estábamos vivos, estábamos participando de la misma mística”. Bebe le preguntó por qué en todo este tiempo no se volvieron a juntar, al menos desde el punto de vista humano, dada la enorme amistad que habían tenido, y Skay le explicó que fue “tan intensa y tan comprometida la relación que tuvimos, que cualquier cosa menor fue como una infracción. Casi hasta por pudor te diría… soy contrario de los rejuntes, que se vuelvan a juntar. Si no pasa lo que estaba sucediendo es como una infracción. Es como cagarme en todo lo que hicimos. Lo verdadero acontece, como dicen. Simplemente”. El periodista le remarcó que, de todos modos, en vivo toca temas de Patricio Rey: “sí -admitió el flaco- porque son parte de mi ADN. Igual son pocos”.

Y la charla sobre Los Redondos siguió avanzando: “¿En la época de Los Redondos nunca se te ocurrió cantar?”, preguntó el Bebe. “Los roles se van dando en la banda. La voz del Indio es maravillosa, canta muy bien , para qué carajo arruinarlo. Por ahí metía algunos coros, pero no es lo mismo. De todos modos meter coros es un arte muy difícil, es mucho más fácil cantar así, que se banquen tu voz como es, que meter un coro”.

Más adelante Skay explicó que cuando el público canta “que se vuelvan a juntar”, “¡me parece una cosa tan anacrónica! A veces me asombro porque los jóvenes son más conservadores que los vetustos”.

Le preguntaron si había leído “Recuerdos que mienten un poco”, el nuevo libro del Indio. Respondió que no lo había leído. Luego uno de los periodistas de la radio le consultó si iba a escribir sus memorias, y el flaco fue categórico: “no, lo mío es la música”.

Sobre el final, el entrevistado fue bastante determinante con una pregunta que le realizaron. La periodista le contó que el Indio había dicho que uno de los mejores solos de guitarra era el que había hecho Skay en la canción “Todo un palo”, y le preguntó si estaba de acuerdo. El flaco fue cortante: “puede ser, no me gusta meterme a analizar las cosas, discúlpame”.

Para finalizar develó que su próximo disco, el séptimo, se llamará “En el corazón del laberinto”. La tapa estará nuevamente a cargo del maestro Rocambole, que todavía no la terminó. Y con respecto al CD anticipó que “se viene cocinando, en cualquier momento sale”. De todos modos, cada jueves estrenará una nueva canción del álbum, hasta completar las 10 que contiene el CD. E invitó a todo su público a acompañarlo en su próximo show que se desarrollará el próximo 25 de mayo en Rosario, donde habrá novedades.

La letra de «El sueño de la calle Nueva York»:

Las feroces chimeneas de la fábrica
exhalando el humo gris de madrugada
las casetas con sus rojas lucecitas
las promesas de la calle Nueva York.

Es la zona donde van los proletarios
marineros y rufianes a olvidar
esperando que suceda algún milagro
un amor en la calle Nueva York.

Se quedó dormido en una mesa
la sirena del barco no escuchó
él soñaba que era un héroe proletario
allí en la calle Nueva York.

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