Skay presentó «La luna hueca» en Rosario

Skay estuvo en el Club Brown de Rosario presentando su disco «La luna hueca».

Autor: Rosario Rock, 12 de agosto de 2014

La destreza, la particularidad, la esencia única e irrepetible es lo que distingue a la condición humana en cada sujeto. Pero es en la cultura, en el arte, donde más se evidencia esta particularidad. En el rock argentino sobran ejemplos. Pero nunca viene mal repasar y conmemorar a nuestros próceres de la escena. Sobre todo si se trata de Skay Beilinson que a lo largo de su carrera, además de darle alma y vida a Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, logró una impronta musical de gran nivel logrando el objetivo más anhelado: que sus canciones trasciendan a través de los tiempos.

Será por eso que asistir a sus shows sea todo un acontecimiento. No sólo se le rinde culto al mentor de Los Redondos sino que se disfruta y contempla un repertorio con identidad propia, con una fuerza e impronta que lo hace único e irrepetible. Con cinco discos de estudio bajo el brazo demostró que sus composiciones cuentan con gran nivel compositivo musical-lírico. Y es por eso que a la hora de ir a sus presentaciones no sólo se encuentran los fanáticos de Los Redondos, sino que pueden convivir todos los amantes de la música y el rock en general. Pero el ritual es el ritual: a la hora de rendir culto al rey, Skay no se queda atrás. La pasión ricotera sigue más vigente que nunca. Y no es para menos si se está ante semejante guitarrista.

La velada dio inicio pasadas las 22 Hs. con un Club Brown repleto. El sonido del sitar (sonido de los pagos orientales) daba una pista de que una “Lluvia sobre Bagdad” abriría el show para luego dar la real bienvenida a la felicidad plena con “El Gourmet del infierno”. La primer parte del concierto contó con “Territorio caníbal”, “Suelo Chaman” y “Aves migratorias” pertenecientes al disco “¿Dónde vas?”; “Paria”, y luego presentó algunas canciones de su último material “La luna hueca” como “Ya lo sabes” y “Arriba el telón”; para finalizar la primer parte con el eterno “Ji ji ji”.

Luego de un intervalo llegó la parte acústica. El bluesazo compuesto a dúo con Claudio Kleiman de “Boggart Blues” para poner melancólicos a los presentes para luego completar con “Mariposa Pontiac”, “Entre el cielo y la tierra” y “Flores secas”. Momento relax entre Skay, su acústica y el público. En la parte final se dio lo que muchos esperaban: la presentación de sus nuevas canciones pertenecientes a “La luna hueca”. Así fue que “Cicatrices”, “Falenas en celo”, “El redentor”, “Sombra golondrina”, intercalando con algunos clásicos como “Tal vez mañana”, “El pibe de los astilleros” y “Lejos de casa” para indicar el primer bis de la noche y finalizar con tres al hilo: “Arcano XVI”, “Oda a la sin nombre” y “El sueño del jinete”.

Así fue la presentación de Skay y Los Fakires presentando “La luna hueca”. Por un lado sería injusto no nombrar y celebrar la actuación de los músicos que lo acompañan porque dan muestra de un altísimo nivel musical sonando como conjunto. El sonido del lugar acompañó también. Quizás no vendría mal aprovechar sus talentos para dar lugar a algunas improvisaciones pero es un dato que no incide. Vale la mención del buen material que da vida a la luna hueca. Corto pero muy efectivo demostrando un gran nivel compositivo de Eduardo a la hora de combinar estilos y sonidos bajo la tutela de su rock característico. Dicho esto queda demostradísimo porque cada de presentación de Eduardo Skay Beilinson son una fiesta musical. Su historia, carrera y experiencia en los escenarios dan como resultado esto: una noche especial para los degustadores de la muy buena música que parte desde su inigualable guitarra.

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