Symns, ex amigo íntimo del Indio: «Se le están acabando los días» 

El reconocido escritor y periodista habló con BigBang sobre lo ocurrido en Olavarría. Recordó épocas de Los Redondos y habló de su relación con Solari.

En el centro, junto a Enrique Symns, el Indio Solari.
Supo ser uno de los hombres más cercanos a Los Redondos. En aquellas épocas de rock and roll furioso, público fiel y drogas, Enrique Symns solía subir al escenario junto a la banda para interpretar una serie de monólogos de los más variados. El periodista y escritor, que hoy tiene 70 años, era la pata periodística del grupo. Pero, además, es una de las plumas más admiradas por los amantes del rock y la literatura.

En diálogo con BigBang, Symns habla sobre la tragedia ocurrida el sábado por la noche en la ciudad de Olavarría, donde al menos dos personas murieron durante el show del Indio Solari.Rememora su vieja pelea con el ex líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota y dice que le gustaría reunirse con él.

Symns fue el hombre detrás de la difunta revista Cerdos & Peces, pero también de El Cazador, La Maga o El porteño. Todas reconocidas publicaciones con una mirada alternativa. Le puso su genio literario a los shows de Los Redondos durante los ochenta. Una pelea lo distanció de la banda y de los escenarios por varios años. Luego, regresaría con sus monólogos en medio de los shows junto a otras bandas, como La Bersuit y Los Piojos.

“Yo mismo, que integré la primitiva cuadrilla ricotera durante algunos años, soy un fantasma a pesar de formar parte de esa etapa mágica. Me tocó participar del miserable plan que la atravesaba como un cuchillo desde las mentes sacerdotales que la pergeñaron”. Con esas palabras, Symns describió años atrás los inicios de la banda.

Symns contaba que al interior de Los Redondos, la amistad más profunda fue justamente conSolari, de quien se distanció hace más de veinte años. “A cada uno lo amé a su manera”, recordaba. La banda fue, en palabras del propio escritor, “el primer domicilio del alma”.

El Indio le dedica varias canciones a su ex amigo Symns. Una de ellas es Héroe del whisky. Casualmente, fue uno de los que tocó en el show del sábado.

LA ENTREVISTA A ENRIQUE SYMNS
– ¿Qué pensás de lo que pasó en Olavarría?

Lo vi por los medios, no soy testigo. Era previsible que en algún recital de Los Redondoshubiera algún tipo de desastre. Por suerte fue un desastre menor, a pesar de las dos muertes. En todos los eventos multitudinarios es muy factible que acontezcan hechos horribles.

– ¿Hace cuánto tiempo no tenés contacto con el Indio?

Hace años, muchos. Más de veinte años.

– Recuerdo que lo tildaste de asesino cuando fue lo de Bulacio, luego te arrepentiste.

Sí, en aquellas épocas fogosas, esos eran los términos que se usaban.

¿Creés que tiene responsabilidad en lo que pasó ayer?

No, no creo.

– ¿Y de quién crees que es?

Es masiva, por supuesto que él también participa en la responsabilidad por organizar tal evento, pero los productores, la municipalidad y la propia gente que es fanática… Todos los fanáticos son seres peligrosos.

– En el documental que hizo Pergolini, él dijo que su público nunca entendió lo del “sold out”. ¿Ya era así en los ochenta?

No… No, porque no había ningún lugar que pudiera tener entradas agotadas.

– Dijiste que una vez estaban comiendo una milanesa y que se largó a llorar en el bar…

Me lo recuerdan siempre. Se puso a llorar porque había gente mirándolo por la ventana. Es un fóbico, como el escritor inglés, autor de El guardián entre el centeno, Salinger. No soporta a los seres humanos.

– ¿Qué pensás que le pasa a un tipo que, si bien tiene este conflicto consigo mismo de no soportar cerca a los humanos, toca ante más de 200 mil personas?

Y bueno, ahí hay ocho millones de razones. El dinero… no creo que lo supere ningún otro poder en este mundo.

– ¿Creés que sigue tocando únicamente por dinero?

No, únicamente por dinero no. Además, porque se le están acabando los días y quiere despedirse de la manera que todos los que subimos a un escenario nos gustaría.

– ¿Seguís enojado con el Indio?

No, ya se me pasó hace mucho.

– ¿Aceptarías juntarte con él?

Sí, claro. Sería para mí un gran consuelo.

– ¿Por qué?

Porque estoy muy enfermo como él. Sería bueno tener algunas despedidas buenas de este mundo.

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