Tsunami y El Retrato de Dorian Gray

Una de las frases incluidas en Tsunami, track número 12 de El Tesoro de los Inocentes, esconde una larga historia que se remonta a los principios del cristianismo.

Autor: Redondos Subtitulados, jueves 26 de julio de 2018. Fuente original

Hace un tiempo terminé de leer el libro “El retrato de Dorian Gray” de Oscar Wilde. Cerca del final me encontré con una frase que me resultó conocida:

“Y, a propósito, Dorian -dijo después de una pausa- ¿qué provecho alcanza un hombre que gana el mundo entero y pierde, ¿cómo sigue la frase?, su propia alma?”

Seguramente ustedes, que son tan enfermos como yo, se habrán dado cuenta que el Indio en el tema Tsunami, incluido en su primer disco El tesoro de los inocentes (2004) cita esa frase, aunque con el estilo Solariano:

“No puede servirme en nada
ganar todo el mundo así…
si pierdo mi alma nada va a estar bien.”

Como disfruto mi enfermedad, investigué un poco el origen de la frase:

Oscar Wilde la citó en 1890, al publicar “El retrato de Dorian Gray”, como les comenté anteriormente, pero mucho antes, allá por el 1600 y pico, Blas Pascal ya se había preguntado: “¿de qué le sirve al hombre ganar el mundo si pierde su alma?”. Y previamente, en el año 1500, Ignacio de Loyola también pronunciaba esas palabras.

Pero esa cita no pertenece ni a Wilde, ni a Pascal, ni a Loyola, ni siquiera a nuestro “semi-dios-Solari”… aunque casi: la frase es de Jesús, citada en el evangelio según San Marcos 8:36, en Mateo 16:21-27 y en Lucas 9:25:

“Y llamando a la multitud y a sus discípulos, les dijo: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz, y sígame. Porque el que quiera salvar su vida, la perderá; pero el que pierda su vida por causa de mí y del evangelio, la salvará. Pues, ¿de qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero y perder su alma? Pues ¿qué dará un hombre a cambio de su alma? Porque cualquiera que se avergüence de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, el Hijo del Hombre también se avergonzará de él, cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles…” (Biblia de las Américas, http://goo.gl/DUCvEz)

Para los super cristianos al estilo Ned Flanders les dejo la frase según las distintas versiones de la Biblia: http://goo.gl/rgqEY6

El indio se ha definido como un “escéptico temprano”, porque nunca tuvo alguna manifestación divina que le permitiera comprobar la existencia real de Dios.Si hubiera revelaciones sería todo más fácil. Si Dios se me hubiera revelado… pero ni siquiera eso, entonces, estoy abandonado, no “a la buena de Dios”, sino “a la mala de Dios”. Estoy abandonado a lo que pude ver y creer y constatar, y qué se yo. No he tenido revelaciones que me indicaran que hay una realidad donde hay un señor barbudo, que flota, que me ayuda y que me va a castigar o me va a premiar cuando me muera. Todo eso no tengo manera de creerlo, porque soy honesto y sincero con mis creencias. No hay nada que me pasó en la vida, ni nada que leí, ni nada que comprobé, ni nada que pude hacer -y en religión y en misticismo yo he curioseado bastante-.” (fuente)

Más allá de eso, las referencias bíblicas son una constante en su obra, tal como lo hemos analizado en infinidad de oportunidades.
En este caso, la letra de “Tsunami”, que ha sido casi profética por algunos acontecimientos que sucedieron con posterioridad, no escapa a esta lógica.
Adieu!

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