¡Esto es to-to-todo amigos!

LETRA

Con este bonus-track
de mierda de guerra
la Armada Buscapina
ahora va a pirar.
Acabarán sus días de Cohiba
en muerte sexy
sexy demás…

Tu diablo peor
(el diablo que reza)
va a pesar su cola
en Cyberbabel.
Danza macabra del Gheto de los Pibes
sexy, sexy, sexy demás.

La Sole se fue
de lo linda que era.

¡Cabeza de turco!
¡¡cabeza de flan!!
Pajarito loco de Cyberbabel
te perderás en abrazos de molusco.
Sexy, sexy, sexy demás.

Por donde «el mister» va
chifla el falso conde
canciones heroicas para Omar Chabán.
Donaran sus huevos a la ciencia.
Sexy, sexy, sexy demás.

APARECE EN

Más info sobre la canción!

No hablás de noticias en caliente, así como no hablaste de Walter Bulacio cuando el escándalo bullía.

Yo necesito tiempo, pruebas, comprobaciones; que asiente un poco el polvo de la Historia. Lo que queda cuando la cosa reposó se ve siempre más claro.

Paradójicamente, cuando hablás de otros asuntos, tus canciones parecen vaticinar el futuro. En una canción del disco siguiente mencionás a Omar Chabán e incluís ruido a vidrios rotos, gritos y ambulancias… ¡seis años antes del desastre de Cromañón!

Cuando queda abierta, la poesía puede llegar a tener un poder oracular. ¡Ni yo sé por qué metí a Chabán ahí, cuando no soy de mencionar a gente por su nombre propio en mis letras!

Indio Solari en conversaciones con Marcelo Figueras. Este texto forma parte del capítulo 17 del libro autobiográfico Recuerdos que mienten un poco (Bs. As, 1era. edición, Editorial Sudamericana, 2019).

El tema de cierre es ¡Esto es to-to-todo amigos!

Con el paso del tiempo, la gente me ha convencido de que algún modo prefigura la tragedia de Cromañón. Porque contiene sirenas, ruidos de cristales que se rompen… ¡y yo digo Canciones heroicas para Omar Chabán, cuando no soy de mencionar a nadie real en mis canciones! Encima está ese verso: Danza macabra del ghetto de los pibes… Pensar que, al lado de los lugares en los que hemos tocado, Cromañón era un templo. ¡Cuando uno empieza, toca donde puede!
Yo no lo puedo ver a Chabán como un asesino. Ni siquiera como empresario. Para mí era un artista. Tené en cuenta que todo el país está dentro de los parámetros de seguridad de Cromañón, que no son precisamente los de Suiza. Y ni hablar ahora, cuando hasta las escuelas explotan… Somos el Dodge 1500 que va por la autopista con la rueda floja: se le sale ahí… ¡y nos matamos doce, de cinco vehículos distintos!
La diferencia entre Cemento y el CBGB —esos boliches que dieron lo mejor de la música en su momento— está en que ahí a nadie se le ocurrió prender una bengala. Porque después eran lo mismo: baños malolientes, todo un gran culo infecto. De algún modo todos habríamos sido cómplices, por convocar a la gente a esos lugares.
A mí me escracharon por defender a Chabán, que estaba siendo demonizado. Lo vi en vivo y en directo, a través de las cámaras de seguridad: un par de personas que se bajaron de un auto acá, en la entrada de casa, y corrieron a pegar calcomanías en los dos portones. No me lo dijeron en la cara, rajaron como chorros.
Que me apene lo que pasó en Cromañón no impide que también me apene Chabán. Tuvo una muerte de mierda, comido por sus malos humores. Ser el pato de la boda es una cagada. Yo creo que fue víctima del delirio social, todos le apuntaban a él como en Fuenteovejuna, de repente era el responsable de los males del mundo entero. Me dolió que muriese estigmatizado. Yo entiendo que debía intervenir la Justicia y que algo tenía que pagar. Pero no había hecho otra cosa que lo mismo que hacían todos, sólo que la bolilla negra le cayó a él. Hubo mucha sobreactuación ahí. Esa es la manera de purgarse de muchos, que al señalar al chivo expiatorio sienten que se quitan su propia responsabilidad de encima.

En general, los finales de los discos te dejan en un mood más positivo, a menudo épico. Pero en este caso, Último bondi… se cierra con un tema enloquecedor, tirando a angustiante. Es medio apocalíptico. Una suerte de comparsa enloquecida. Todo ese ruido que contiene es representativo de Cyberbabel, donde puede pasar cualquier cosa. Se entrevén luchas callejeras, destrozos… ¡Si hasta canta El Pájaro Loco! Es un delirio deliberado, un caos delirante.

Cuando uno lleva tanto tiempo trabajando en la oscuridad, cuidándose de expresar ciertos pensamientos que suelen ser censurados por el sentido común de la sociedad… Durante una dictadura, vivís escondiendo cosas. Y eso de algún modo te aparta de tus congéneres. No en un sentido superficial —uno puede seguir siendo agradable y dicharachero—, pero sí en un sentido profundo. La experiencia me convirtió en una especie de exiliado interno. Enrique [Symns] dice que no me gusta la gente, pero eso no es verdad. Eso sí, no soy muy amigo de reunirme en grupos grandes. Cuando hay mucha gente, ando como a la deriva. Me aparto de inmediato y me pongo a ver los cuadros.
Me cuesta lidiar con mucha gente. Suena ridículo, ¿no? Pero arriba del escenario no me cuesta.

Durante la canción mencionás a la anarquista Soledad Rosas: La Sole se fue / De lo linda que era.

Yo la quería poner en algún lado. Y quedó el grito en medio de la canción. Es una arenga, también grito en otra parte: El miedo es sonso, contradiciendo la sabiduría popular. Lo hice para construir el clima de tensión, los gritos están metidos en ese torbellino. Son parte de los ruidos concretos que genera esa circunstancia.

Cuando decís Por donde el mister va chifla el falso conde…

Somos Skay y yo, ponele. Yo he sido además otros muchos mister, como Mr. Poorman.

Indio Solari en conversaciones con Marcelo Figueras. Este texto forma parte del capítulo 18 del libro autobiográfico Recuerdos que mienten un poco (Bs. As, 1era. edición, Editorial Sudamericana, 2019).

Se sabe: Solari detesta explicar letras. Pero la referencia a un tal “Walter” en la canción que abre el album (“Walter invade la tierra”, canta) , lo compromete esta vez a aclarar que no se trata de Bulacio, aquel fan asesinado por la policía hace 7 años, sino de su baterista, Walter Sidotti (¡qué autorreferenciales!). Para más, el disco cierra piropeando a una “Sole”, que -a aclarar de nuevo- no es la de Arequito ni la de Catamarca, sino su admirada Soledad Rosa, la anarquista argentina que se suicidó en Italia.

Me importa un pito el rocanrol, diario Clarín, diciembre de 1998

«Maravillosamente la gente te hace ver el poder de predicción que tiene la lírica. Gralmente siempre se habla: Esto es to to todo amigos pareciera que hubiera previsto lo de Cromañón».

Indio Solari, entrevista para FM Mega 98.3, 25 de marzo de 2011

Durante el show del Indio en el Hipódromo de Tandil, el 12 de marzo de 2016, el Indio se refirió al carácter profético que parece tener esta canción: «un par de veces me han dicho que es como un anticipo de la tragedia de Cromañon… …yo no se… eso sabrán ustedes interpretar cada uno… su interpretación…»

La Sole se fue
de lo linda que era.

La Sole a la que se refiere el Indio es la anarquista Maria Soledad Rosa, «Sole», quién el 11/07/98 decidió suicidarse, presionada por una avalancha de cargos en su contra, entre ellos, «asociación para el terrorismo» junto con otros líderes detenidos como Silvano Pellissero.

Ficha técnica:

Disco: Último bondi a Finisterre
Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota
Duración: 03:37

Todos los audio-games contenidos en este soporte fueron construidos por Solar Soler y Zutano, quienes comparten sus derechos autorales con Sopapa, Viridio, Beilinson y Solari.

Tambores: El hijo de Dios
Bajo: El guerrero audaz
Saxo: El que guarda y proteje
Guitarras y artificios: El que gobierna para la paz
Voz, chapas y artificios: El varón viril y de gran fuerza
Operador de artificios: Hernán Aramberri
Violín: Sergio Poli
Trompeta: Juan Cruz Urquiza
Piano: Lito Vitale
Gunboat: Eduardo “El niño” Herrera
Sanador: Mario “the healer” Breuer
Artilugios: La celestial
Postales virtuales: Rocambole

Concepto de contenedor: Cybergraph DCA / Grafikar
Tecnoforma de prototipo: O. Rojas Fonum
Operación cybergráfica: J. M. Moreno / S. Reyes
Producido por: Patricio Rey Discos
Distribuido por: DBN

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